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martes, 22 de junio de 2021

¿Cómo se diferencia la música swing de otros estilos?

Muchas veces, especialmente a lxs recién llegados a la escena del swing, les cuesta diferenciar cuándo una canción es de swing y cuándo es de R&B, Boogie Woogie, Rock'n'Roll, Dixieland u otro género del Jazz.

No creemos que esto tenga mucha importancia a la hora de bailar, pues podemos bailar con cualquier canción que nos invite a ello, pero creemos que es un buen ejercicio prestar atención a la música y tener algunas ideas básicas sobre los diferentes géneros de música con la que bailamos swing habitualmente.

El Swing

Podemos empezar caracterizando un poco la música swing. En primer lugar, en una canción de swing se produce una conversación entre los instrumentos de la melodía, es decir, los metales (trompetas, saxos, clarinetes...), piano, voz, vibráfono... Mientras que la base rítmica compuesta por la percusión y por el contrabajo se mantiene constante, los instrumentos parece que se están hablando, respondiendo, preguntando, replicando... Se aprecia por ejemplo en esta canción: Two O'Clock Jump de Harry James, especialmente a partir del minuto 1:10. O también podemos verlo muy claramente en esta canción, en la que la base rítmica se escucha muy bien, y es constante; mientras que Lionel Hampton improvisa con el vibráfono y Benny Goodman, con el clarinete, parece responderle: 'Stealing Apples', con Lionel Hampton y Benny Goodman. Como curiosidad, en ese vídeo está Louis Armstrong entre el público.

Sin embargo, esto no es una norma que siempre deba cumplirse; puede que un tema de swing esté tocado de manera que no se produzca una conversación entre instrumentos; o también es posible que el día que grabaron un tema los instrumentistas estaban poco conversadores.

Otra manera de identificar el swing es por sus estándares -standards-. Los estándares son canciones tan conocidas dentro del jazz que componen una especie de imaginario colectivo sonoro. Es como ocurre en la música popular con el Cumpleaños Feliz o las canciones de Navidad. Todos las conocemos y si no nos sabemos toda la letra al menos sí sabemos tararearlas. Pues bien, dentro del jazz pasa algo similar. Muchas canciones que se fueron empezando a tocar desde su nacimiento se han versionado tanto que se convierten en estándares. Probablemente, si ya bailas lindy hop, muchos de estos estándares ya te suenen: I Got Rhythm, On The Sunny Side of Street, One O'Clock Jump, Wham... No tiene sentido hacer aquí una lista exhaustiva porque puedes encontrar muchas en internet. Te dejamos, sin complicarnos mucho, la lista de Wikipedia.

Una última característica que podemos citar es que el swing frecuentemente está tocado por big bands, la composición por excelencia de la swing era. Frente a las composiciones de 4 músicos a las que estamos acostumbrados hoy en día, en los años 30 era común que hubiese grandes bandas donde no había un músico por instrumento, sino secciones de instrumentos, dando lugar a agrupaciones de entre 20 y 30 músicos. Puedes apreciarlo claramente en este vídeo, donde vemos a Duke Ellington y su Orquesta tocando Take the A Train, un tema considerado por muchos como uno de los temas fundacionales del swing. Observa cómo los músicos van tocando por grupos, habiendo un equilibrio entre los solos y las intervenciones grupales.

Dixieland

Sin embargo, creemos que también puede ser interesante diferenciar el swing de otros estilos cercanos. El Dixieland es el primer estilo con que nació el jazz en Nueva Orleans. Se caracteriza, fundamentalmente, por tener un montón de instrumentos de metal, recordando las parades propias de esa ciudad. Además, se escuchan muchos instrumentos de base rítmica como las cucharas (cucharas como las que usamos para comer; sí, también son un instrumento de jazz), washboard (es decir, la tabla de lavar la ropa) y otros aparatos como timbres de bici y bocinillas, que le dan un punto handmade y muy festivo. Cualquier canción que ponga dixie o dixieland en su nombre, o una banda que tenga esa palabra, hace referencia a que trabajan mucho con este estilo. Una canción muy famosa del Dixieland es el When the saints go marching in. Te dejamos esta versión tocada en Madrid por la Nola Brass Band, para qué vamos a ir más lejos. ¿Otra canción típica del Dixieland? 'Down by the Riverside', aquí tocada por Louis Armstrong.

Bebop

Si el jazz nació en Nueva Orleans con el Dixieland y evolucionó con el Swing en Harlem, Nueva York, el Bebop fue el camino que siguió a continuación. Se trata del estilo de música que siguió el swing tras la II Guerra Mundial. Hay gente a la que le gusta bailarlo; hay gente a la que no; esa decisión te la dejamos a ti. Se caracteriza por ser muy rápido y por tener unas melodías barrocas, en las que reconoces la canción pero a veces improvisan tanto sobre la melodía original que casi no la reconoces. En cierto modo, el bebop consiste en una exploración de la melodía oculta en cada canción, un camino que ya se había iniciado con el swing pero que Charlie Parker y Dizzy Gillespie llevaron mucho más lejos. Por ejemplo, escucha este tema: It don't mean a thing if it ain't got that swing, de Dizzy Gillespie. Compáralo ahora con la misma canción interpretada por Duke Ellington. La canción es la misma, pero está interpretada de una manera más comedida, más predecible, y por tanto más bailable.

Después del Bebop, el jazz siguió evolucionando en esa dirección de explorar todas las posibilidades de la melodía, y podríamos decir que se fue orientando más a ser una música de escuchar sentado que una música para bailar, y donde las intervenciones corales propias del swing fueron dando paso a un mayor peso del solista. Por eso el Dixieland, el Swing y el Bebop no son más que una parte de un inmenso género musical que es el jazz. 

Rhythm and Blues

Abreviado R&B, este género se denominaba originalmente Race Records, es decir: 'música de raza', en referencia a que era música propia de la etnia afroamericana. Cuando vieron que podía tener mucho tirón, la industria musical cambió su nombre por el de Rhythm and Blues, que camuflaba un poco lo que el otro nombre indicaba claramente: era música negra, y la etnia afroamericana sufría una discriminación muy fuerte en esta época, aunque desgraciadamente aún hoy existe esta situación. Realmente todo el jazz es una música negra, aunque luego se incorporara gente blanca.

El R&B es una música coetánea al swing con una fuerte influencia del blues, y con algunas sutiles diferencias, aunque a veces esta diferencia es más teórica que práctica. Por ejemplo, es frecuente que en el R&B la batería percuta de una manera más fuerte en los pares dejando los impares en silencio, dándonos una textura con un groove muy marcado. Es un poco difícil de explicar; es más fácil si lo escuchas. En este tema, con una letra bastante sexista, Louis Jordan intepreta un tema que también es muy conocido, y que otras bandas han versionado dándole la vuelta al género. Esta versión, por ejemplo, es de swing. Así puedes comparar una y otra y tratar de analizar la diferencia rítmica. El R&B nos invita a movernos de una manera ligeramente distina con respecto al Swing. 

Ruth Brown también es muy conocida en el R&B. En este vídeo incorpora la pandereta, que será muy típica del soul posteriormente. O también este tema, interpretado por Big Joe Turner. Venga, ya paro.

Boogie Woogie

Muy relacionado con el R&B está el Boogie Woogie, que es muy fácil de identificar: tiene constantemente una base de piano que repite una y otra vez una contagiosa rueda de acordes importada del blues, llamada piano boogie, que no te deja estar parado. Podemos citar por ejemplo al mítico Little Richard, que en este vídeo vemos muy claramente como toca todo el tiempo el piano manteniendo esa base. Tal vez se escuche más claramente el piano en este tema de Louis Jordan. No importa que esté cantando o que esté tocando la trompeta, el piano nunca se detiene, excepto para los breaks, claro.

Rock'nRoll

Tanto el R&B como el Boogie Woogie darían paso posteriormente al Rock'n'Roll, que mantiene ese ritmo seco en la percusión, que tal vez sea lo que nos sugiere la palabra ''rock''. Canciones clásicas del R&R son, por ejemplo, Johnny B. Goode, de Chuck Berry, donde ya aparece la guitarra eléctrica.

Conclusión

Esperamos que este recorrido por los diferentes estilos de música con que solemos bailar lindy hop -u otros estilos de baile swing- te haya sido de utilidad. Recuerda que la decisión de qué música bailar es siempre tuya. Aunque el Boogie Woogie, por ejemplo, tiene su propio estilo de baile, no quiere decir que no se pueda bailar con Lindy hop o Collegiate Shag, por ejemplo.

Creemos que una manera fantástica de familiarizarse con la música swing y con cualquiera de estos géneros es escoger un artista y escuchar una y otra vez su discografía, como cuando nos comprábamos un disco nuevo y como no había internet lo escuchábamos una y otra vez, y luego casi nos aprendíamos de memoria las canciones. Puedes hacer eso con los principales artistas del swing: Ella Fitzgerald, Billie Holliday, Duke Ellington, Count Basie, Chick Webb, Peggy Lee... o con los artistas mencionados a lo largo de este post.

¿Hay más estilos de música que no sabes diferenciar del swing? ¿Te han quedado dudas sin resolver? Puedes dejarnos un comentario o escribirnos un correo, estaremos encantados de intentar resolver tus dudas.

jueves, 22 de noviembre de 2018

¿Qué es Herräng?

Herräng -puedes pronunciarlo como jerran, jerrán, jerren y de mil maneras más- es una pequeña localidad, casi simplemente un conjunto de casas al norte de Estocolmo, en la costa del Mar Báltico. Es un sitio donde alguna gente gusta de veranear debido a su tranquilidad inalterable y apacible. ¿Inalterable y apacible? No, pues cada verano miles de lindy hoppers de todo el mundo invaden Herräng para encontrarse allí y compartir su gusto por el baile y la música swing. Así pues, además de una apacible villa de descanso, Herräng es una cita imprescindible para todo lindy hopper y amante de la cultura swing.

Hoy vamos a contaros un poco de qué va el Herräng Dance Camp, que dura todo el mes de julio y principios de agosto. Básicamente, como su nombre indica, es un campamento, y por tanto excede la categoría de festival tanto en intensidad como en duración: dura 5 semanas y no exageramos al decir que ofrece actividades relacionadas con el swing 24 horas al día, incluyendo clases magistrales, conciertos, baile sociales, prácticas, charlas, encuentros, proyecciones de películas, jams, talleres, workshops, tasters* y toda cuanta actividad podais imaginar. Esto sin contar las actividades espontáneamente organizadas por quienes asisten al festival de todas partes del mundo, cuyo nivel de obsesión por el swing suele ser como mínimo alarmante: cursos para tocar el ukelele, jams de músicos, partidas de cartas, paseos en bici. Y todo ello en un pequeño pueblecito. Como ya podrás imaginar, Herräng se convierte durante estas 5 semanas en el paraíso absoluto del swing, en un festival permanente en el verano sueco, con solo 3 horas de noche.

Vamos a desglosar por partes los diferentes aspectos del festival, aunque debes saber que toda la información mucho más completa la tienes en la propia web del evento: https://www.herrang.com/

Inscripción

La inscripción en Herräng se organiza por semanas. Aunque hay algunos cursos de fin de semana, la mayor parte de los tracks o cursos duran una semana. De modo que si quieres ir varias semanas, deberás inscribirte a cada semana por separado. A efectos de inscripción, cada semana es como un festival distinto. Además, cada semana ofrece clases distintas y profesores distintas.

Qué puedo aprender

Puedes aprender los estilos más extendidos del swing: lindy hop, boogie woogie, balboa, collegiate shag, jazz a solo y tap dance o claqué, y creo que no se me olvida ninguno. Cada semana ofrece varios estilos y solo puedes apuntarte a uno por semana, debido a que están concebidos para ocupar todo el tiempo. Contratan por lo general a los profesores más reconocidos de todo el mundo de cada estilo, y puedes consultar en la web qué profesores van a dar en qué tracks. También es posible ir solo a las fiestas (party pass). Teniendo en cuenta que con las fiestas se incluye mínimo 3 tasters simultáneos y diferentes actividades abiertas además de las propias fiestas, que duran toda la noche hasta la mañana siguiente, un party pass no es poca cosa.

¿Es muy caro?

Si consideramos lo que cuesta la inscripción en un track para una semana, sin más, puede parecer caro. El último año, por ejemplo, eran 480€ una semana con el track de lindy hop y las fiestas. Ahora bien, si consideramos que este pass incluía 6 noches con 3 fiestas simultáneas cada noche en salas con muy buen suelo, espectáculos de baile, bandas en directo todas las noches y 17 horas de clase con profesores de los más reconocidos a nivel mundial, realmente es un buen precio.

Al margen del precio de la inscripción, hay que pagar la comida y el alojamiento. Quedarse durmiendo en los barracones de literas sale a 50€ una semana, aunque también se puede acampar o buscar otros tipos de alojamientos. La comida es algo que hay que planificar bien: existe la opción de cocinar allí, pero si tienes clases, ten por seguro que no tendrás tiempo para cocinar. También hay establecimientos que van de la mano del festival que ofrecen bonos para el desayuno y la comida, además del supermercado de Herräng (más que un supermercado es como un pequeño ultramarinos) y los establecimientos del lugar. El inconveniente que esto tiene es que los precios suecos son mucho más altos que los españoles, y si te despistas y no lo planificas bien, puedes acabar gastando mucho más de lo deseable.

Además, para sufragar tu estancia allí puedes ir como persona voluntaria o incluso contratada. En estos casos no te suele quedar tiempo como para asistir a muchas clases, pero es una manera de abaratar los costes o tal vez incluso cubrir el coste de la inscripción una semana.

Otra cosa que hay que tener en cuenta es el viaje hasta allí: desde España a veces las conexiones a Estocolmo no son las más baratas. Una vez en Estocolmo, hay un bus lanzadera del festival que te lleva hasta el lugar.

¿Merece la pena?

Evidentemte, la cuestión de si merece o no la pena el esfuerzo va a criterio de cada uno. En nuestra opinión, sin embargo, absolutamente merece la pena ir aunque sea solo una vez en la vida. Hay que tener en cuenta que el Herräng Dance Camp no es solo un gran evento de swing; fue uno de los elementos clave en el renacer del swing en los años 80, y Frankie Manning en persona apradrinó durante muchos años el campamento, haciéndolo en buena medida responsable del revival del swing que vivimos actualmente en Europa y en todo el mundo.

Crisis del Covid

Actualmente, debido a la crisis ocasionada por el Covid-19, Herräng ha sido suspendido en el 2020 y en el 2021. Para recaudar fondos con el fin de salvarse, han creado una página de Patreon donde a cambio de una aportación semanal, puedes acceder a diferentes contenidos como charlas, vídeos de bailarines originales, clases de profesores top y más material de mucho interés. Te recomendamos que eches un vistazo a su Patreon, pues a pesar de que actualmente no se puede celebrar el camp presencialmente, sí tenemos la oportunidad de acceder a contenido muy valioso desde nuestras casas y apoyar a este importante evento: https://www.patreon.com/herrangdancecamp



*Un taster es una clase de introducción a algún estilo de baile. Está pensada para quienes buscan un primer vistazo a algún estilo de baile. En Herräng, los tasters suelen cubrir los bailes menos conocidos de la swing era o bailes que no son swing pero están relacionados o influyeron: mambo, peabody, one step, two step, foxtrot, waltz...